Una torta que reúne sabores clásicos argentinos en una combinación perfecta. Preparada con bizcocho de vainilla suave y esponjoso, rellena con dulce de leche, merengue suizo, crema chantilly y duraznos que aportan ese toque fresco y equilibrado.
Cada capa combina lo dulce, lo cremoso y lo frutal, logrando un postre delicado y muy tentador.
Una torta clásica, de esas que siempre quedan bien en cualquier celebración… y que nunca falla.
Medida: 22cm.
Porciones: 8/10




